viernes, 30 de octubre de 2009

Sin ti no hubiera sido posible

Hay una persona, que sin ella, no hubiera sido posible llevar a cabo este sueño que se va a hacer realidad en unos días. Desde el día en que surgió esta idea, este viaje, este sueño, ella siempre me ha apoyado y siempre me ha rodeado de facilidades para que lo podamos cumplir. Ella, claro, es Mónica.


El simple hecho de poder hacer el viaje contigo es algo especial, muy especial, como tantos que hemos hecho y los que aún nos quedan por hacer. Pero este si cabe es algo más especial. El reto incluido en este viaje, que nos marcamos hace un año de correr la maraton era muy grande y muy sacrificado. Y gracias a ti, después de este año de sacrificio, lo voy a poder lograr.


Es muy duro y hay que ser muy constante para la preparación de la carrera, pero creo que es bastante más duro y más cansino el aguantar todos los entrenamiento, todas las carreras y todas las circunstancias que a ello lo rodea. Al fin y al cabo yo iba a entrenar porque me gusta y porque estaba haciendo lo que realmente me apetecía en ese momento, pero tu mientras te quedabas sola y estabas un poco a la expectativa de poder hacer o no algunas cosas.


Todos esos momentos que te he dejado sola en casa, todos esos momentos que he abandonado la cama a esas horas de la madrugada despertándote y alterándote el sueño, pero que aún así me dabas el beso que me daba fuerza para seguir y los ánimos necesarios para llegar, eso no se me olvida y de verdad que lo llevo guardado muy dentro.


Y los días de las carreras, los madrugones que nos hemos pegado, ahí estabas tu la primera ayudándome con los preparativos, con el desayuno, con la comida, con todo. Hiciera frío o calor, lloviera o nevara en muchas partes del recorrido estabas con la cámara para inmortalizar esos momentos. Madrid, Ávila, Gotarrendura, Torrecaballeros, Valladolid, Talavera.....en todas, no has faltado a ninguna. Y en algunos entrenamientos también has estado presente para darme ánimos y para avituallarme.


Tu, junto con Cristina (a la que también tengo mucho que agradecer), teníais otro reto por delante, y también has sacado tiempo y fuerzas para entrenar y estar preparada para dicho evento. Es una suerte que podamos compartir aficiones y que en alguna ocasión hayamos salido a correr juntos como en Suances y en Ávila. El hecho de que también aceptaras el reto de correr los 5 kilómetros me hizo motivarme aún más.


Siempre apoyándome, siempre ayudándome, siempre con una sonrisa en la boca, siempre dispuesta a sacrificarte para mi beneficio, siempre tu. Ya sabes que todo el esfuerzo realizado y que la carrera de la maratón va dedicado a ti. Siempre te estaré agradecido y no te quepa la menor duda de que tendrás tu recompensa.



Sinceramente: GRACIAS MÓNICA.



TE QUIERO.

4 comentarios:

Mónica dijo...

Hola Cariño,
No tienes nada que agradecerme, esto no es para mí un sacrificio sino todo lo contrario, soy feliz haciéndolo, siguiéndote, acompañándote en cada paso, en cada alegría y en cada tropiezo. Comparto la ilusión por este viaje y este sueño como tú compartes tantas otras cosas conmigo. A fin de cuentas compartimos nuestras vidas. Siempre estaré ahí para darte ánimos, fuerzas y para hacer la última foto, la de la llegada(nos encanta ser las fotógrafas oficiales!!!) Siempre, en éste y en otros sueños estaré contigo,porque los hago míos.
Estoy orgullosa de tí, por tu esfuerzo, por tu constancia y dedicación, por tu manera de ser y porque cada día haces de mí una mejor persona.
TE QUIERO.
Por cierto la mejor recompensa que puedo tener eres tú!

Pepemillas dijo...

Con permiso de Mónica me veo obligado a pedir perdón por entrometerme...

Amigos, aunque poco os escribo, os sigo día a día. Veo cómo estáis rematando el deshoje del calendario y cómo estáis viviendo estos últimos días previos a la gran aventura de Atenas.

Sólo quiero eso, que sepáis que os sigo.

Un fuerte abrazo.

Pepemillas dijo...

¡Apenas 7 días amigos! ¡7 días!

Celina dijo...

Preciosa crónica. Yo al igual que Pepe, os pido disculpas por esta intromisión, pero no puedo dejar de felicitaros! cuánta razón tenéis al afirmar lo importante de compartir aficiones, momentos, ilusiones. A fin de cuentas, ¿qué sería la vida sin amor? os deseo lo mejor, en este reto deportivo para el que apenas os quedan unos días y en el personal. Un beso grande