lunes, 15 de junio de 2009

Time After Time (ó la Ciudad del Viento)


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Time after time. La pausada respiración de la trompeta de Miles Davis y el ritmo funky del saxo de Kenny Garret. El caluroso amanecer en Madrid y el viaje en solitario a ritmo de jazz. Las vistas de Ávila desde la lejanía. El coche aparcado en el Paseo de los Poetas y la salida de la carrera de las flechas amarillas, aunque en esta ocasión no tenemos que viajar a las tierras de Oz. Sí, son flechas y no baldosas, pero aún así hoy no tenemos intención de visitar al Mago de Oz. No creemos que haya nada más que pedirle. El olor a campo que lo inunda todo. La suerte de correr por plena naturaleza aislados de todo, salvo de pequeños pueblos de la Moraña que se cruzan en un abrir y cerrar de ojos. La suerte de correr hombro con hombro. Con nuestras cosas, con nuestras charlas. La pena de no poder disfrutar más del paisaje porque la cabeza no se puede levantar del sendero y sus piedras. La sensación extraña de que falta lo que más me anima. Esta vez la cara de Cris no va a aparecer por el recorrido ni en la meta, y vaya si se nota. La suerte de que Mónica esté por todas partes con sus ánimos. En los pocos momentos que podemos levantar la cabeza del suelo ahí está. La suerte de poder seguir corriendo por el campo. Y de seguir aprendiendo a sufrir, que para todo hay tiempo. La alegría de divisar Gotarrendura. El esfuerzo de acabar lo más rápido posible. Nuestros brazos de nuevo al alto y una nueva meta que vuelve a dejar su huella en nuestro camino. La suerte de los nuestros acompañándonos en la meta. La suerte de volvernos a saber ganadores. El paisaje teñido de camisetas rojas. El sabor de una merecida cerveza. La pena de que parece que todo ha ido demasiado rápido y la carrera ha pasado volando. La satisfacción de un nuevo objetivo cumplido. La felicidad de haber vuelto a compartir una carrera. La alegría de que hemos dado un paso más. Y aún queda mucho tiempo para soñar. Por la tarde, viaje de vuelta a nuestra ciudad de viento. Atasco y blues. Que mejor música para esta tarde del mes de junio. Las ganas de llegar y verte en tu hospital aunque sólo sea un instante. El instante que he esperado todo el día. Time after time.
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