martes, 14 de abril de 2009

Realmente fue un sueño vivido

Entramos en meta abrazados y con los brazos en alto, así es como nos sentimos, como los vencedores de la carrera. No importaba la gente que hubiera entrado ya, nadie nos habia ganado. Así es como nos sentimos al terminar. Despues de 21 kilometros de esfuerzo, los ultimos 97 metros, con nuestras feroces y fieles aficionadas animandonos y haciendonos fotos, los hicimos al sprint para terminar en el tiempo que nos habiamos propuesto y que desde mediados de la carrera preveiamos que ibamos a hacer.

Todo salio a perfeccion, el día no se podia presentar mejor, con una temperatura agradable, un sol resplandeciente y ni una molesta brisa que nos molestara. Nunca había corrido con tan multitud de gente, el ambiente era simplemente espectacular, las ganas por empezar a correr se palpaban en el ambiente de todos los corredores. Corredores de todas las edades, de ambos sexos, de cualquier peso o estatura e incluso con cualquier vestimenta de la mas variopinta, cualquiera que te pudieras imaginar ahi estaba dispuesto a participar en esta fiesta.

Las sensaciones antes de empezar no eran del todo buenas, seria por los nervios o por la hora temprana, pero no me encontraba del todo bien. Por suerte en los primeros kilometros se paso y a medida que avanzabamos todo se volvia a nuestro favor.

Los primeros minutos transcurrian con mucha tranquilidad y la marea de gente que corria por las calles de Madrid, hacían muy dificil avanzar a buen rimto. No fue hasta el kilometro 3-4 cuando mas o menos encontramos nuestro ritmo y empezamos a disfrutar de la experiencia que estabamos viviendo. Se notaba en nuestro animo, en la forma de correr, en los momentos de risa que tambien tuvimos, en recibir el animo de la gente, en ir viendo los momumentos de Madrid y los sitios que Miguel fue describiendo en el blog.

Mediada la carrera, ya con el cronometro de la mano, ibamos calculando el tiempo que llevabamos y la prevision de la llegada a meta. El ritmo era el adecuado e ibamos devorando los kilometros zancada a zancada, sabiamos que nada ni nadie nos iba a parar. A pesar de la mini-pajara de Miguel, sacó esas fuerzas que tiene de corredor y cumplimos con el objetivo.

La llegada al retiro fue fabulosa, con mucha gente en los ultimos metros del recorrido dandonos ese ultimo aliento, ese que nos hacia falta para terminar y reencontrandonos con nuestras chicas que nos animaron desde el minuto cero.

La sensacion al terminar no puede ser menos que estupenda y fabulosa. Al final tanto esfuerzo en los entrenamientos en solitario dieron su fruto.

Ya estamos deseando que llege la siguiente carrera para poder volver a disfrutar de esta inolvidable experiencia, y todo esto para la busqueda de un sueño, ese sueño que cada día está más cerca y que esperamos impacientes vivirlo, juntos por supueto.

miércoles, 8 de abril de 2009

Sueños vividos

A vosotros



Si al franquear una montaña en la dirección de una estrella, el viajero se deja absorber demasiado por los problemas de la escalada, se arriesga a olvidar cual es la estrella que lo guía.


Antoine de Saint-Exupery


Ahora, tres días después, contemplando una foto en blanco y negro, como los recuerdos que se guardan en un cajón, nos veo a nosotros mismos y me alegro muchísimo por todo lo que disfruté el domingo.

El recuerdo es aún muy cercano, parte todavía del presente, pero ya se que la experiencia nos acompañará mucho tiempo.

El ambiente que se vivía antes de la salida en el Retiro. Nuestras chicas de porteadoras, acompañantes y animadoras. Lo bien que corrimos y como disfrutamos de todo el recorrido. Los aplausos de la gente y los nuestros a ellos, a nosotros mismos, al resto de corredores. La fiesta que fue la carrera. Correr codo con codo con el gran Javi. Las risas que nos echamos. Mi pájara de los tres últimos kilómetros que me enseñó a que muchas veces hay que seguir sufriendo. Los gritos y ánimos de Javi durante esos momentos al límite, que no me han demostrado nada nuevo acerca de la gran persona y amigo que siempre se que es. La ilusión de terminar una media en el Retiro. La ilusión de ver a las chicas junto a la meta. La satisfacción de terminar juntos alzando los brazos porque somos ganadores de nuestra propia carrera. La felicidad por tantos buenos recuerdos y por lo que aún nos queda.

El orgullo y la sonrisa personal de ver el objetivo cumplido cuando hace unos meses no sabía si la rodilla me iba a dar permiso.

La ilusión de un día que fue muy especial.

Porque en todos estos meses nunca dejaremos de ver la estrella que nos guía, pero estamos dispuestos a disfrutar muchísimo de cada etapa del camino.

Gracias Cris por cada día que paso a tu lado, gracias Javi por cada ánimo y momento de compañía, gracias Mónica por tu aguante y cariño, y a todos por ser parte de un equipo, que como dice Javi, va a ser invencible.

Sin vosotros nada sería igual.


Madrid, 5 de abril de 2009

HISTORIAS


No es más quién más alto llega, sino aquel que influenciado por la belleza que le envuelve, más intensamente siente.


Maurice Herzog

El mundo del corredor popular, del deportista anónimo. Dónde cada uno tiene su propia historia, su propia motivación. Siempre de forma discreta. El mundo y la vida de la gente normal.

El domingo, durante la carrera se podían ver miles de estas vidas anónimas.

Antes de la salida, pasaba junto a nosotros un hombre ya mayor, de unos sesenta años, con una camiseta en la que por encima del dorsal lucía la foto de otro hombre de una edad similar a la suya. Probablemente su compañero de carreras, que ya no puede acompañarle, y al que ahora rinde homenaje en cada prueba llevando con él su fotografía. Otro hombre pasa con una camiseta con la foto de un chico joven. En esta ocasión imaginamos que se trate de algún hijo suyo a quién echa mucho de menos y le dedica cada carrera llevando su foto con él. Durante el recorrido, unos niños acompañados de un hombre joven lucen orgullosos una bonita pancarta llena de dibujos: “¡Ánimo mamá! Eres la mejor”. Más adelante, de nuevo una escena similar. Ya en la llegada, los amigos de abrazan al entrar, levantan los brazos juntos. Algún corredor mira al cielo y levanta los brazos al pasar bajo la meta. Una pareja que ha entrado junta se da un beso en toda regla. Dos mujeres ya mayores entran toda la recta final cogidas de la mano. Un hombre lanza un beso a la pancarta de veintiún kilómetros. Algunos, agotados, cruzan la meta con una mirada de satisfacción. Otros entran mareados, tambaleantes… Muchos padres cogen a sus hijos que les esperan junto a la valla para cruzar con ellos la meta.

Antes de irnos a la ducha nos acercamos a la valla de la última recta para aplaudir a algunos de esos héroes anónimos. Y ya camino de casa, nos cruzamos a una joven madre con dos niños de la mano. El mayor, emocionado y orgulloso, le dice: “¡Mamá, mañana en el colegio voy a contar a todos que mi padre ha terminado una maratón!”.

Historias de corredores populares. Como nosotros. Ganadores cada uno de una carrera donde no sólo gana el primero, sino todos y cada uno de ellos. Cada uno con sus motivaciones, su historia y su felicidad.

viernes, 3 de abril de 2009

Are you ready?



Ayer en el Parque del Buen Retiro

Me encantan las sensaciones de salir a correr en las vísperas de una carrera. Desde que era más joven y con más frecuencia acudía a carreras los fines de semana, siempre realizo el mismo ritual. Dos o tres días antes, la última salida es sólo para disfrutar. Trote lento para relajar las piernas y buscar un parque para hacer estiramientos tranquilamente al aire libre.

Disfrutar de correr por el simple hecho de correr. A un ritmo tan lento que apenas se requiere esfuerzo. Sin prisas ni cansancio. Sin tener que mirar el reloj porque estos días eso no importa.

Ayer hacía una tarde estupenda. El sol volvía a brillar sobre Madrid, y a media tarde el parque del Retiro presentaba un aspecto veraniego. Además, el bonito paseo entre la Puerta de Alcalá y el Estanque está estos días adornado con una divertida exposición de esculturas al aire libre.

Disfrutar de correr por el simple hecho correr. La filosofía que radica en todo esto, pero que en ocasiones olvidamos entre tiempos, prisas y esfuerzos. Correr por el simple hecho de disfrutar corriendo.

Ya está todo listo para comenzar la aventura. O eso esperamos. Los nervios y la ilusión comienzan a agolparse y ya estoy deseando oír el pistoletazo de salida.

Bienvenidos al mundo de las carreras populares, al mundo de las aventuras personales y el afán de superación. Bienvenidos al mundo de la ilusión y los sueños. Bienvenidos a la primera escala en nuestro viaje hasta el estadio olímpico de Atenas.

Nos vemos el domingo en las calles del viejo Madrid.

Primer Objetivo

Cuando nos faltan aproximadamente 45 horas para que cumplamos nuestro primer gran objetivo del año, las sensaciones son fabulosas. A parte de los entrenamientos programados, que se han cumplido mas o menos como esperabamos, el fin de semana de la carrera va tomando forma y todo, salvo unos pequeños detalles está cerrado.

Será el sábado por la tarde cuando lleguemos a Madrid y podamos ir a recoger el dorsal. Desde ese momento empezaremos a disfrutar del ambiente de una carrera que cerca de 15.000 personas participarán de forma directa y otras muchas de una forma distinta. Ojala el tiempo nos acompañe y la gente vaya a animar a los corredores, nos den el aliento necesario y ese empujoncito en los momentos de bajón para poder superarlos.

De entre la muchedumbre, seguro que escucharemos los ánimos, los consejos y la fuerza de dos personas especiales para nosotros, dos chicas que nos apoyan en todo momento y que comparten nuestra sana locura. Ellas estarán ahí haga frío o calor, llueva o granice, estén cansadas o no y eso es de agradecer y mucho. Por ellas, pase lo que pase terminaremos la carrera y las regalaremos nuestro esfuerzo y dedicación. Cuando todo haya acabado y nos encontremos cansados por el esfuerzo, sus abrazos, masajes y besos nos reconfortarán y harán que nos recuperemos mejor y más rápido.

El objetivo es difrutar de la carrera, entrenar y pasar un dia corriendo por las calles de Madrid, esas que estarán cortadas para que las ilusiones de mucha gente se hagan realidad, esas que el resto de los dias están invadidas por los nervios, el estres y las prisas de los madrileños para ir a trabajar o para llegar a casa lo mas pronto posible. Estos días Miguel ha ido publicando las historias del viejo madrid, donde ha ido relantando detalladamente muchos de los pasos mas importantes de la carrera y describiendo las caracteristicas mas importantes de dichos pasos, seguro que al recorrelos algun detalle recordare, y seguro que eso nos ayudará.

Pero como somos un poco ambiciosos y ya que nos hemos preparado tantas horas para esta carrera, queremos hacer un tiempo digno que nos de moral y confianza para seguir afrontando el resto de los entrenamientos que nos quedan y las muchas carreras que tenemos por delante. Siendo un poco optimista, todo lo que sea bajar de 1 hora y 40 minutos sería un resultado estupendo, pero hacer un poco más no será desalentador ni desmoralizante.

Ya me estoy viendo minutos antes de la carrera con los nervios justos de una participación de esta indole, observando al resto de la gente, disfrutando del momento y esperando que llegue el momento de empezar trotando por los alrededores para calentar nuestras piernas. Con los primeros pasos, los primeros kilometros y con las primeras gotas de sudor, todo esto se olvidará y será entonces cuando pongamos en practica las horas de entrenamiento para hacer la carrera que hemos planeado.

Esperemos y deseamos que todo salga bien. La proxima semana lo comentaremos en profundidad. Suerte y gracias por estar ahi.

jueves, 2 de abril de 2009

Historias del Viejo Madrid (y VI)


Estanque Parque del Buen Retiro


En pleno centro de Madrid, junto a la Puerta de Alcalá, está el auténtico pulmón verde de la capital. El sitio de recreo de cientos de madrileños. El mejor lugar para respirar aire puro, para pasear, practicar deporte, leer bajo la sombra de un árbol, ir a un espectáculo de guiñol, escuchar música en vivo o simplemente relajarse. Nuestro Central Park particular.

Las grandes avenidas que lo rodean rugen repletas de coches, con sus claxon y sus motores. Adentro, resguardado por los árboles y el agua del estanque, todo cambia. El pulso se siente más relajado. Los pasos se suceden más despreocupados, y el ritmo de la vida se percibe de otra forma. Porque entre sus paseos parecen desaparecer las prisas y los agobios.

El domingo, el Retiro, lejos de ser un lugar demasiado tranquilo va a ser toda una fiesta. A las nueve y media de la mañana, quince mil corredores populares se reunirán en sus paseos para tomar la salida. Veintiún kilómetros después allí estará la fiesta de la meta que acogerá a los quince mil atletas y los cinco mil acompañantes que se esperan.

Desde el kilómetro 16 bajaremos por la Avenida Menéndez Pelayo bordeando el parque. Por Mariano de Cavia bordearemos su lado sur. Y en el 19, por la puerta del Ángel Caído, muy cerca del Paseo del Prado, entraremos a los jardines para correr los dos kilómetros finales. Para entonces el cansancio de tantas zancadas nos acechará. Pero ahí vendrá lo más bonito de toda la carrera. El ánimo de la gente que se agolpará animando. La satisfacción de sentirnos ganadores. Y el huequito para disfrutar y sentir la piel de gallina porque cruzamos la meta.

Sensaciones que se vivirán el Domingo. Sensaciones en el Retiro donde nos estarán esperando nuestras guapas chicas. Sensaciones que podremos vivir en el mejor lugar posible para situar la meta de una carrera tan populosa.

La noche de San Juan del año 1631, el Buen Retiro fue inaugurado entre grandes celebraciones. El Conde Duque de Olivares, ministro privado de Felipe IV, había decidido fundar un lugar de recreo para los soberanos en el lugar donde se levantaba el Monasterio de San Jerónimo el Real rodeado de pequeños bosques y tierras de labor. Y esa mágica noche de San Juan (cual si no) se inauguró el complejo de recreo constituido por jardines, remozadas ermitas y el estanque que hoy se conserva.

Hasta ese año de 1631, junto al Monasterio los reyes tenían un cuarto donde solían a retirarse para guardar luto, preparar entradas solemnes en la corte o pasar los momentos previos a los juramentos que recibían los príncipes. Es precisamente este retiro de los reyes lo que le ha dado nombre al parque.

Tras su inauguración se fue levantando en el Buen Retiro un palacio real de recreo, y poco a poco la Corona fue adquiriendo nuevas parcelas para incorporarlas al Real Sitio. El resultado fue un extenso palacio rodeado por jardines con estanques, lagos, canales, casa de fieras, y un coliseo que hacía las delicias de la monarquía. En el siglo XVIII los Borbones añadieron dos importantes construcciones, la Fábrica de China (1759) y el Observatorio Astronómico (1790).
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Por desgracia, durante la Guerra de Independencia, en 1812, las tropas británicas del General Hill se enfrentaron a las tropas francesas en una cruenta batalla que redujo a escombros la mayoría de dependencias del palacio y sus jardines.
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En 1815 Fernando VII ordenó arreglar algunos jardines y la construcción de nuevas depencdencias de recreo como el Palacio de San Juan, la Faisanera, la Pajarera, las casas Persa, del Pescador, el Labrador y los Contrabandistas, la Montaña Artificial y en 1830 la Casa de las Fieras. La novedad fue permitir a los madrileños la entrada a la parte del Real Sitio no reservada para la monarquía, con la observancia de una serie de normas de comportamiento.
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En 1841 fue cuando se decidió la completa restauración del parque. Se remodelaron los jardines, se restauro el Parterre, el embarcadero y el estanque de las Campanillas, se aumentó el arbolado y los plantíos, y se arreglaron los caminos y canalizaciones de agua.
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En 1865 la Corona cedió una parte de los terrenos del real sitio para edificar la barriada de Alfonso XII y durante el gobierno de la Primera República (1873) también fueron segregados los terrenos del antiguo Olivar de Atocha para crear el barrio de Pacífico. Pero no sólo se fue recortando la extensión de la antigua posesión real, nacionalizada durante el sexenio revolucionario (1868-1874) y denominada Parque de Madrid, sino que también por iniciativa del Duque fernán Núñez se decidió en 1874 abrir el paseo de coches con la consiguiente merma de espacios ajardinados y tala de árboles.
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Precisamente en el paseo de Fernán Núñez se sitúa la salida y meta de la Media Maratón.
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Desde entonces el Parque del Buen Retiro ha mantenido intactas sus dimensiones y entre sus instalaciones que no debemos dejar de visitar se encuentran el Estanque Grande con el monumento a Alfonso XII y el embarcadero, el palacio de Cristal, la antigua casa de fieras, la Rosaleda, el jardín de los ausentes, el Parterre, el Angel Caído… y tantos y tantos rincones y paseos.
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Para el final de esta serie de comentarios sobre el recorrido de la media maratón, quería dejar este hermoso lugar de Madrid. El punto desde todo va a comenzar. No sólo está carrera, sino el auténtico comienzo de nuestra preparación y el principio de la aventura. También el punto donde acabarán los veintiún kilómetros. El lugar que nos esperará después del esfuerzo y donde podremos disfrutar de las sensaciones del objetivo cumplido al atravesar la meta. A poco menos de 72 horas para el comienzo todo está preparado.
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Gracias una vez más por su paciencia y atención.
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Palacio de Cristal

miércoles, 1 de abril de 2009

Historias del Viejo Madrid (V)


Una vez dejemos atrás la mitad de la carrera y el recuerdo de las torres inclinadas cruzaremos al margen contrario de la Castellana, y nuestros pasos se dirigirán irremediablemente al Parque del Retiro.

Para ello, tras abastecernos en el avituallamiento situado en el kilómetro diez, iniciamos una parte de la carrera que siempre tenderá hacia abajo, con perfil descendente, a pesar de que nos encontraremos con algún tobogán de subidas y bajadas, pero que siempre constituirá un terreno favorable para nuestros intereses.

Muy cerquita de la estación de trenes de Chamartín, auténtico punto neurálgico de la ciudad, comenzaremos a bajar por la calle Pío XII que más adelante conectará con Príncipe de Vergara, para desde la Plaza de Cataluña coger Serrano y volver a atravesar el barrio de Salamanca por donde ya pasamos al comienzo de la carrera y terminar rodeando (kilómetro 16-17) el Parque del Retiro en búsqueda de la Puerta del Ángel Caído (kilómetro 19) junto a la cuesta de Moyano para tras la última subida llegar a línea de meta.

En esta parte de la carrera atravesaremos todo el Barrio de Salamanca (Serrano, Diego de León, Príncipe de Vergara y Menéndez Pelayo), otro de los barrios más carismáticos de la capital y sin duda uno de los más selectos y exclusivos. Barrio del lujo, de la milla de oro, del shopping y el pijerío.

En esta ocasión me gustaría centrarme en la calle Serrano, actualmente en obras por la remodelación que se está llevando a cabo y la habilitación (¡que gran noticia!) de un carril-bici.

Llamada en un comienzo bulevar Narváez, en la actualidad toma el nombre del general D. Francisco Serrano y Domínguez (1810-1855) duque de la Torre, ministro de la Guerra, regente de la nación, dos veces presidente del gobierno y capitán general de Cuba, donde hizo una gran fortuna permitiendo el tráfico negrero. El General habitó la casa existente en el número 14 de esta calle, donde murió y donde tuvo el famoso teatro Ventura, en el que actuaban gran número de aristócratas aficionados a la escena.

Esta calle, abierta por D. José de Salamanca en los últimos años del reinado de Isabel II, seguía la antigua cerca de la villa en el trozo comprendido entre la Puerta de Alcalá y lo que luego fue la calle de Goya, por donde bajaba dicha cerca hasta encontrar la Puerta de Recoletos, situada donde hoy está la plaza de Colón.

En ella tuvieron su residencia numerosos personajes de la vida política y cultural española, como Antonio de los Ríos y Rosas, José Fernández de la Hoz, Antonio Romero, Manuel Alonso Martínez, Emilio Cautelar, Francisco Navarro Ledesma, Miguel Moya, Antonio Cánovas del Castillo, José Lázaro Galdiano, Benito Pérez Galdós, Francisco Silvela y un largo etcétera de ilustres personajes. Y es que siempre ha sido una de las zonas más aristocráticas de Madrid. También es un importante foco cultural, ya que en ella hasta hace poco estaba la sede del periódico ABC y en la actualidad residen en sus aceras el Museo Arqueológico Nacional y el Museo Lázaro Galdiano.

Tanto en el kilómetro tres, a la ida, como en el catorce, a la vuelta, pasaremos junto al bunker que es hoy la Embajada de los Estados Unidos, y que se levanta sobre el terreno en el que existía el palacio de “La Huerta”, que incluía la calle de Serrano aún no abierta en este trozo. El palacio pertenecía al marqués de la Puente y Sotomayor que le cedió a su hija como regalo de boda al contraer matrimonio con Antonio Cánovas del Castillo, y allí se situó la capilla ardiente del político tras ser asesinado en Santa Águeda.

Como ya hemos dicho, tanto al principio como al final de la carrera atravesaremos esta zona tan exclusiva de Madrid. No iremos con tiempo para entrar en alguna de sus tiendas. Ni siquiera para pararnos a ver algún escaparate, ni para poder comprar un regalito a nuestras queridas. Pero si podremos fijarnos en uno de los barrios más “guapos” de Madrid. Y es que, sobre todo a la vuelta, será el momento de limpiarnos un poco la cara y adecentarnos un poquito. Para la ocasión no podremos recurrir a “armanis” o “versaces”, pero nos tenemos que poner guapos, que la llegada al Retiro es inminente y allí nos esperan nuestras damiselas y los focos de la línea de Meta. Ánimo, que ya queda poco.

Gracias una vez más por su atención.